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El cuento de AENA

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15.04.2026

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Podía empezar con el clásico érase una vez, pero como le guardo un enorme cariño a Juan Muñoz Martín voy a cambiar. Comienzo, ahora sí: ... pues señor, esto eran veinte aviones que vivían en un aeropuerto muy antiguo, próximo al río Tormes, muy cerquita de Salamanca.

Cuando principiaba el día, todos los aviones iban en fila, unos detrás de otros, por las pistas del aeropuerto. Todos pintaditos de blanco, con las alas relucientes en las que se reflejaban el sol o las luces de dirección. Todos con sus inmensas barrigas llenas de maletas y las persianas de las ventanillas abiertas, como los ojos del niño que no se quiere ir a la cama porque dice que no tiene sueño.

Cada avión tenía un cometido y, a pesar del intenso trajín, en el pequeño aeropuerto reinaba la armonía y el sosiego. Daba gusto oírles agitar sus hélices y despegar. Estaba el avión Jordi, que iba y venía de Barcelona. La........

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