23-F: verdad y madurez
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CompartirAquel lunes no salí del instituto hasta las siete. Casi de noche, pasé por la farmacia, como tenía previsto. Entonces no había internet ni teléfonos ... móviles, pero la radio nos informaba y en la botica, mientras compraba aspirinas, me enteré de que algo raro pasaba en el Congreso. Aceleré el paso y, al llegar a casa, mi madre me dijo que un comando etarra había entrado a tiros en las Cortes. Entonces el terrorismo se percibía como la principal amenaza y la votación del nuevo presidente del Gobierno parecía la ocasión perfecta para liarla parda. Pronto supimos que los guardias civiles eran de verdad, como los de Pavía en 1874, y que los mandaba un teniente coronel que muy poco tiempo antes había sido condenado a siete meses de cárcel por haber participado en otro intento de golpe. Con el recuerdo de la........
