El latido del 31 en la Plaza
Hasta hace pocos años, despedir el año en la Plaza Mayor era una opción residual. Los salmantinos —o la mayoría— nos hemos centrado en cenar ... con la familia, concentrados en no atragantarnos con las 12 uvas mientras vemos a «la Pedroche» por televisión. Pero, al mismo tiempo, otra Nochevieja empezaba a latir desde el corazón del monumento charro: una fiesta espontánea que recuerda a aquella despedida anticipada de los universitarios, cuando celebran el fin de año el último jueves antes de las vacaciones para compartirlo con los compañeros de clase.
Esta vez el latido comenzó liderado por los turistas portugueses, que revalidan cada Navidad su idilio con Salamanca, a los que se han sumado otros grupos de extranjeros y, cada vez más, paisanos que «bajan» a la Plaza para decir adiós al año. La tendencia es claramente creciente y la pasada Nochevieja el ágora estaba casi llena. Eso demuestra que existe la necesidad de un fin de año «de calle» y la demanda de un evento esa noche.
Es cierto que Salamanca es una ciudad tradicional, pero basta con salir a la calle para comprobar que cada vez más personas se suben al carro de la «tardebuena» y la «tardevieja», que........
