La inteligencia artificial se enfrenta a su mayor prueba de rentabilidad
El miedo a quedarse atrás ha llevado a los promotores de centros de datos a construir tanta capacidad de procesamiento como sea posible y hacerlo a la mayor velocidad. Sin embargo, los inversores que financian estos proyectos empiezan a mostrar nerviosismo. La preocupación es que el gasto de empresas y consumidores en servicios de inteligencia artificial (IA) resulte insuficiente para justificar los billones de dólares que requiere el despliegue de estas infraestructuras.
La oposición política a la proliferación de centros de datos aumenta, mientras que los retrasos en las obras, los fallos de equipos y las limitaciones de suministro eléctrico complican los proyectos. A estos obstáculos se suma una inquietud más profunda: las previsiones de ingresos de las herramientas y servicios de IA quedan muy por debajo de lo necesario para rentabilizar las enormes instalaciones informáticas. Para los proveedores más pequeños, esa diferencia puede resultar letal.
Las llamadas neoclouds, empresas especializadas en ofrecer capacidad de computación para IA, ya sufren las consecuencias. La decisión de Microsoft de abandonar un proyecto de centros de datos con la británica Nscale, cerca de Londres, sembró dudas sobre la salida a bolsa que esta última prepara en Estados Unidos. Otras colocaciones previstas, incluida la de OpenAI, quedaron aplazadas.
Mientras tanto, las acciones y los bonos de CoreWeave, otra empresa del sector, sufrieron fuertes caídas. El índice de semiconductores de Filadelfia acumuló ocho sesiones consecutivas a la baja hasta finales de la semana pasada, su peor racha desde 2008.
La carrera del tamaño
Todos los participantes en esta expansión de infraestructuras, desde empresas emergentes como Nscale hasta gigantes como Alphabet, comparten una convicción: quien consiga poner en funcionamiento más procesadores podrá asegurarse los mayores contratos y ganar la carrera por la capacidad de computación.
«Estamos en un periodo en el que hay que ser enorme», afirmó Brannin McBee, cofundador de CoreWeave, en una entrevista con Financial Times. La declaración resume una ambición que alimenta expectativas cada vez más difíciles de sostener.
Esta mentalidad explica la vertiginosa revisión al alza de los planes de inversión. A comienzos de año, los analistas calculaban que los cinco grandes proveedores de infraestructura en la nube —Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle— destinarían 630.000 millones de dólares a nuevos centros de datos en 2027.
La estimación casi se duplicó desde entonces, hasta alcanzar los 1,1 billones de dólares.
El problema es que las previsiones de........
