¿Se han pasado nuestros jóvenes a la ultraderecha?
El director de FARO, Rogelio Garrido, analiza los temas claves de la actualidad de esta semana / FDV
Más allá del input que recibimos de nuestro círculo más próximo, ya sabéis, compañeros de trabajo, familia -el cuñadismo en España es deporte nacional-, amigos de cañas o, con suerte, los medios de comunicación -y en esto incluyo las variopintas e incontrolables redes sociales-, lo cierto es que existe otra forma clásica, se supone que científica, de radiografiar el estado de opinión de la sociedad: las encuestas. Estas, aunque no gocen de una salud de hierro, nos trasladan los sentimientos, los juicios y las percepciones de la ciudadanía sobre los asuntos más candentes. Su objetivo es ponernos ante el espejo: así somos y así pensamos. Acepto que los sondeos demoscópicos no son una biblia, pero también me resisto a despreciarlos, sin más.
Esta semana nosotros publicamos uno realizado por Gesop. No me voy a detener en el asunto político, porque está más que sobado, aunque llama la atención el pinchazo del PP de Feijóo, y no tanto la resiliencia de Sánchez, que cae pero no se desmorona, y la fuerza arrolladora de Vox. Tampoco entraré en la percepción que tienen los ciudadanos de la justicia. En dos palabras, una mayoría cree que los jueces no son independientes, vamos que están al servicio de la política. Sobre esto, ya os he hablado en alguna ocasión, así que sorpresa ninguna.
Pero sí querría entrar en algo que me ha llamado la atención y me........
