Clases de pensar con el corazón
José Carlos Rodríguez Álvarez, sacerdote en Reboreda / Marta G. Brea
¡Qué bien que ya es martes y vuelve a haber clase! Eso pensaban todos los martes una treintena de curas jóvenes o no tanto y escasos seglares, que acudieron regularmente por las mañanas a las clases impartidas en el Centro Teológico de Vigo albergado en el Seminario Mayor. Coloquialmente tendré que añadir que este año ha sido una pasada de gozo tal iniciativa cultural cobijada bajo el título de Formación Permanente. El objetivo del centro es atender a la formación continuada de clérigos y seglares en las materias eclesiales con una cierta altura intelectual, pero dicen que quiere ser también un estupendo método pedagógico para mantener actualizados y al día a los profesores pertenecientes al claustro. Es ya indiscutible atractivo para quienes voluntariamente desean no perder el ritmo de los........
