«Gasolina con cerillas»
La conozco desde hace poco, ni un año va y nos hemos hecho amigas. Vive en una residencia de dependientes donde la voy a visitar no con la periodicidad que se merece y yo debería.
Está sola, sola de verdad; ni parientes, ni vecinos, ni visitas, ni ná de ná. «Lo que más me gustaría es ir a vivir contigo y con tu nietiño», se le escapa de vez en cuando. Tiene 80 años y una mente ágil aprisionada en un frágil cuerpo lastrado por la enfermedad. «Como mucho porque todo lo meto en la cabeza que tiene que........
