Para quienes aman las palabras
Exaltaba el poeta Pedro Salinas «los prodigios que para el hombre guarda el conocimiento hondo, sel cultivo delicado de su lengua». Comparaba a esta con un estanque en cuyo fondo se encuentra un misterioso tesoro. Los que aman las palabras son los que se adentran en la hondura del lago, como buscadores de perlas, como rastreadores de los secretos del lenguaje.
Solo un encendido y delicado amor a las palabras puede explicar un libro como el que han escrito Soledad Puértolas y Elena Cianca. Alma, nostalgia, armonía y otros relatos sobre las palabras es su título, y sus páginas constituyen una devota biografía, el itinerario lexicográfico desde su primer registro en el Diccionario de Autoridades (1726-1739) de aquellas palabras que las autoras han elegido para ilustrar la evolución de sus significados y matices por obra del uso de hablantes, escritores, científicos, juristas, filósofos; todos ellos fueron moldeando los contornos de cada palabra. Como espeleólogas de la intrahistoria de la lengua, han descendido a sus profundidades para seguir su lento devenir en los diccionarios y su uso en textos literarios.
La obra consta de dos partes. La primera de ellas es debida a Puértolas. Para seleccionar las palabras sobre las que quiere disertar, parte de una concreta —personaje—, y a partir de ahí va hilando una procesión de palabras, cada una de ellas sugeridas por la precedente: persona, salud, enfermedad, humanidad, equilibrio, armonía, etc. De cada........
