Normalizar la precariedad
Maricarmen, la víspera de su desahucio. / Fernando Sánchez
Ahora que Maricarmen, sin pretenderlo, ha sacudido los cimientos del negocio inmobiliario en España —remarco lo de negocio; el sector es otra cosa—, recuerdo la conversación que mantuve hace unas semanas con un buen amigo y vecino —no es Spiderman, pero mantiene el tipo pasados los 50— sobre la precariedad habitacional aquí mismo, en la comarca de Vigo. Y llegamos a una conclusión demoledora: las nuevas generaciones están empezando a normalizar que esa precariedad las acompañará durante buena parte de sus vidas.
En un momento del café me confesó que casi le cuesta menos pagar la residencia universitaria y la manutención de uno de sus hijos en el extranjero que el alquiler de una habitación en un piso compartido de estudiantes para otro de sus vástagos en el extrarradio de Vigo. Debí de poner semejante cara de incredulidad que acabó refrendando su afirmación........
