¿Mano de obra barata? No, profesionales en formación
Alumnos de hostelería. / RAFA VAZQUEZ
De vez en cuando me topo con alguien que ha hecho prácticas aquí, en el decano —es lo que tiene llevar más de veinte veranos de rodaje—. Y da igual el tiempo que haya pasado: a los cinco segundos de entablar conversación es como si volviéramos a su época. La confianza, las bromas, el «¿te acuerdas?»... Hace unos días, por ejemplo, me llamó Ana Lemos, una genial periodista de Vigo que ahora pelea en Madrid como ejecutiva de cuentas sénior en una agencia de comunicación especializada en sanidad, Cícero. Tengo su número grabado en el móvil, pero estoy convencido de que, si no lo tuviese, la reconocería por la voz.
Hablo de Ana, pero podría decir lo mismo de Carmen, Alexia, Uxía, Pedro, Mario, Amara, Miguel, Malena, David, Marta... Incluso recuerdo a la hoy flamante corresponsal de TVE en Washington, Cristina Olea, correteando por la redacción mientras hacía sus primeras crónicas. Algunos han seguido........
