El lerdo
Humo y cenizas saliendo del volcán Eyjafjallajokull en 2010 / FDV
Lerdo, me llamó una vez un tal Eyjafjallajökull en X, que sigue siendo Twitter. Un señor barcelonés, según su ubicación, al que le había parecido mal una opinión futbolística mía. Comprendo su elección de un volcán islandés como pseudónimo. «Estoy aquí solo para ver cómo se acaba el mundo (y tuitear al respecto)», sigue describiéndose. Somos niños jugando a ser dioses implacables con una sábana por capa.
Los chavales ya no se llaman lerdos entre sí. Ni siquiera los académicos de la RAE. Está en vías de extinción. He elegido este, entre todos los insultos que me han dedicado en alguna ocasión, por su mérito ecologista. No quiero presumir. Tampoco han sido demasiados. Intervengo poco y en general encuentro respeto en la discrepancia. No es lo que se........
