Keiko: la loba que actúa como oveja II
Nunca confíes en las palabras de un político ni en sus gestos, sonrisas, falsa preocupación por los demás, lágrimas y, mucho menos, cuando llama a la unidad nacional. Los gobernantes no sobreviven con la unidad de un país. Ellos sobreviven con la polarización, la incertidumbre y el caos. En la manada de lobos que reúne a los políticos que buscan el poder, solo los más fuertes, salvajes e hipócritas sobreviven. Keiko Fujimori no es la excepción a la regla; ella es la regla misma. Esta mujer, a quien respeto, critico, observo, escucho y de quien no creo nada de lo que dice, ha sufrido mucho a lo largo de más de 15 años de vida política, y lo único que la ha mantenido en pie es su resiliencia. Pero siempre hay un pero: una loba herida es........
