No es un voto de confianza, es un voto por la estabilidad
El Perú atraviesa uno de esos momentos en los que la política no puede actuar como si el país estuviera pasando días normales. No lo estamos. Vivimos una coyuntura compleja en la que convergen al menos tres factores que deberían llevarnos a reflexionar con serenidad, responsabilidad y, sobre todo, con sentido patriótico. El primero tiene que ver con los efectos cada vez más visibles del calentamiento global. El país soporta en estos días un período particularmente intenso de lluvias tanto en el norte como en el sur. Las pérdidas económicas son evidentes: carreteras dañadas, campos agrícolas afectados, ciudades parcialmente paralizadas y miles de familias enfrentando una situación de incertidumbre. El impacto también alcanza al sistema educativo. A menos de un mes del inicio de las clases escolares, todavía no sabemos cuántos colegios estarán en condiciones adecuadas para recibir a nuestros niños. Y como si........
