“Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios”
Queridos hermanos, estamos ante el Domingo XXVI del Tiempo Ordinario. La primera palabra que nos ofrece la Iglesia es del profeta Ezequiel. Hay un problema que aparece en esta palabra: ¿es bueno Dios con nosotros? ¿Es injusto? Comienza diciendo Ezequiel: “No es justo el proceder del Señor”. Y nos preguntamos: ¿no es justo el proceder del Señor cuando nos conduce a la muerte, a la enfermedad, al sufrimiento, a la vejez? Esta semana han muerto muchos amigos míos y he tenido que ir a enterrarlos. Entonces nos preguntamos: ¿es que el proceder de Dios no es justo? ¿Qué sabemos nosotros de la historia? La historia es como un tapiz. Si miramos la parte de atrás del tapiz, está lleno de nudos, es feo y parece no tener sentido. Pero si lo miramos por el otro lado, todo tiene sentido. Así es nuestra vida. Así es la historia. El proceder del Señor es justo, aunque nosotros muchas veces no lo comprendamos. Por eso el profeta nos dice: “Recapacita”. Estamos llenos de leyes, de normas y de rigideces que nosotros mismos nos creamos. “Recapacita y conviértete de tu mala conducta, y exactamente vivirás y no morirás”. Por eso respondemos con el salmo 24: “Enséñame, Señor, porque tú eres mi Dios y mi Salvador”. Tú eres mi Dios y mi Salvador. ¿Y quién es este........
