Adultos mayores: memoria de la libertad
Ante las elecciones del domingo, tuve un déjà vu. Hace años viví en Israel, donde conocí a sobrevivientes del Holocausto. No leí sus historias en libros ni escuché versiones de terceros. Vi los números tatuados en sus brazos. Escuché sus testimonios. Compartí con hombres y mujeres que habían sobrevivido a uno de los capítulos más oscuros de la humanidad. Todos tenían la misma urgencia: que sus historias fueran escuchadas para que las nuevas generaciones no repitieran los mismos errores. Por eso, siempre me resultó imposible comprender a quienes negaban el Holocausto o intentaban minimizar su horror. ¿Cómo podía negarse algo que seguía viviendo en la memoria de quienes lo padecieron? Años después, experimenté la misma sensación cuando escuché decir que el terrorismo en el Perú no había sido tal, que los buenos fueron los malos o que el terror que vivimos fue una exageración. Mi padre combatió al terrorismo durante gran parte de........
