Siempre aprendes de la vida si la vives
La vida es una constante de aprendizaje. Dependiendo de cómo internalizas las experiencias y de la actitud frente a ellas, pueden causarte alegría, satisfacción, tristeza, melancolía, condicionadas a la edad que tienes. Siempre se escucha hablar de “la máxima de la experiencia”; significa que has vivido lo suficiente, lo que otorga la capacidad de transmitir las experiencias que has alimentado en el desarrollo de la vida, que cada acto humano importa un conocimiento de uno mismo y de los experimentados. Hay muchas personas que no aprenden nada de la vida; los acontecimientos humanos pasan desapercibidos, no toman conciencia por carecer de sensibilidad, empatía, no les interesa la realidad en que viven, menos participar en ella en forma activa. Pero en este trazado vamos a referirnos a las personas que aprenden viviendo con un sentido positivo de la vida, aceptándose y comprendiéndose con las personas con las que interactúan, como los casos que les voy a exponer, con la férrea voluntad de seguir adelante y superar los obstáculos que se presentan con perseverancia, tenacidad y, sobre........
