Nadie está preparado para una crisis en Taiwán
Cuando Xi Jinping mencionó nuevamente la “trampa de Tucídides” frente a Donald Trump, no estaba haciendo una referencia académica ni una simple reflexión histórica, estuvo enviando una advertencia al sistema financiero. Sucede que la relación entre Estados Unidos y China ha entrado en una etapa donde el riesgo geopolítico dejó de ser un asunto diplomático para convertirse en una variable central del mercado de capitales y el epicentro de ese riesgo tiene nombre propio: Taiwán. La llamada “trampa de Tucídides” describe el patrón histórico en el que una potencia emergente desafía a una dominante. El concepto fue popularizado por Graham Allison, profesor de Harvard, quien analizó más de 15 episodios similares en los últimos 500 años; en 12 de ellos, la tensión terminó en guerra. Xi, astutamente, ha utilizado esta idea durante más de una década para advertir que el ascenso chino podría derivar en confrontación si Washington intenta contenerlo agresivamente. No obstante, el contexto actual vuelve esa advertencia mucho más delicada; la desaceleración económica china, la presión electoral estadounidense, la rivalidad tecnológica y los mercados extremadamente sensibles al conflicto. Por ello, aunque la reciente cumbre entre ambos líderes probablemente no cambie el rumbo estructural de la rivalidad, sí revela algo más importante: Wall Street ya comenzó a........
