Por qué insistir en la intemperie
Escribir en el Perú, gestionar la belleza en un país propenso a la indiferencia, es un acto de fe o una bella demencia. Cuando fundé la Primavera Poética que, gracias a los ángeles de la poesía, este año celebra su décima tercera edición, no lo hice para buscar el aplauso ni el confort de los escritorios; lo hice porque entiendo la gestión cultural no como un oficio burocrático, sino como una trinchera, un puente sobre el abismo donde las voces de todos los idiomas pueden, por fin, reconocerse y dialogar. Organizar un festival de esta envergadura en tiempos de orfandad institucional, salvo excepciones como la gerencia de cultura de la........
