Democracia, elecciones y violencia
En medio de una crisis de inseguridad ciudadana, el proceso electoral empieza a mostrar un rostro violento. Violencia que se disfraza de rechazo ciudadano poniendo en peligro la integridad física, no solo de los candidatos sino de los electores que acuden a las actividades partidarias como los mítines públicos en los que muchas veces las fuerzas de seguridad resultan insuficientes o brillan por su ausencia. No hablamos solo de agresiones físicas. La violencia electoral adopta muchas formas: insultos, amenazas, campañas de desprestigio, desinformación y, de manera particularmente grave, ataques dirigidos contra mujeres candidatas. Este fenómeno no solo deteriora el debate público, sino que pone en riesgo la esencia misma del Estado constitucional de derecho, pues impacta en derechos fundamentales tales como la participación política, la libertad de........
