La luminosa huella de don Pedro Ruiz Gallo
En la memoria histórica del Perú, hay nombres que no solo pertenecen al pasado, sino que dialogan con el presente y desafían nuestro futuro. Uno de ellos es el del Teniente Coronel Pedro Ruiz Gallo, cuyo sacrificio, ocurrido el 24 de abril de 1880, permanece como una lección viva de valentía, inteligencia y amor por la patria. Ruiz Gallo no fue únicamente un militar en tiempos de conflagración. Fue, sobre todo, un hombre de ciencia, un innovador, un espíritu inquieto que comprendió que la defensa del Perú no se agotaba en el campo de batalla, sino que también se libraba en el territorio del conocimiento y la creatividad. En medio de la adversidad de la Guerra del Pacífico, cuando los recursos escaseaban y la desolación parecía imponerse, su respuesta no fue el sobrediagnóstico de escritorio, sino la innovación, el estudio riguroso, la búsqueda incansable de soluciones. Allí radica, quizá, una de sus más altas enseñanzas. Hoy, los peruanos enfrentamos una contienda distinta, pero no menos decisiva: la lucha........
