Sembrar con información, cosechar con predictibilidad
El agro peruano exige un planeamiento estratégico de mercado y diversificación productiva, dejando atrás los rescates estatales ante decisiones desacertadas. Cada cierto tiempo, el campo peruano se enfrenta a un libreto repetitivo y desgastante. Bloqueos de carreteras, productores en crisis y gremios exigiendo con justa desesperación que el Estado compre sus excedentes o fije precios artificiales. Lo hemos visto con el arroz, con la papa y, hace dos campañas, de manera dramática con el mango en el norte del país. Sin embargo, en una economía moderna, el tesoro público no puede ser el comprador de última instancia ni el salvavidas financiero de decisiones individuales equivocadas. Cada agricultor, sea grande o pequeño, es un empresario que debe producir mirando al mercado, no al gobierno. El problema de fondo no es la calidad de nuestra tierra ni el esfuerzo del agricultor, sino la profunda asimetría de información. Hoy, el pequeño productor siembra a ciegas,........
