Crímenes sin castigo
MADRID 28 Mar. (OTR/PRESS) -
Vivimos tiempos extraños, de sensibilidad difusa. La polarización política y el sectarismo tienden a embotar el criterio acerca de lo que está bien y lo que no. Tenemos un ejemplo en la indiferencia con la que, en general, la izquierda ha recibido la aplicación del régimen abierto a una treintena de presos de la organización terrorista ETA condenados por asesinatos o secuestros.
Una medida impulsada por el Gobierno vasco (coalición PNV-PSE) gestionada por la consejera de Justicia (María Jesús San José) y que en algunos casos permite que de lunes a viernes los beneficiados abandonen la prisión sin más obligación que regresar a dormir al........
