Corruptores y corrompidos
MADRID 23 Jun. (OTR/PRESS) -
Uno de los efectos de la escalada de la desvergüenza en la España de Sánchez es el solapamiento de dos tareas en un medio de comunicación. La del cronista político y la del redactor de tribunales. Ha sido más verdadero que nunca este lunes al hacerse pública la sentencia del Tribunal Supremo (por unanimidad de la sala) que condena al exministro Ábalos -el corazón del sanchismo- a 24 años de cárcel, aunque no cumplirá más de 16.
Si tenemos en cuenta que, por los mismos hechos, el comisionista Aldama ni siquiera entrará en prisión por haberse puesto del lado de la Justicia en el proceso indagatorio de los hechos, el cronista político y el redactor de........
