Jordi Pujol: la memoria del país y la lección del estadista
La reciente Diada del 11S de 2026 nos dejó una postal política de profundo impacto. En un momento en que el soberanismo catalán recuperó una parte importante de su apoyo social, incorporando a miles de jóvenes y reorientando su fuerza en las calles, la voz de Jordi Pujol volvió a sonar cuando su vida, como bien reconoció, empieza a apagarse. Fue mediante una emotiva nota de voz enviada a El matí de Catalunya Ràdio, donde el presidente, que ya ha llegado a 96 años, se dirigió a la ciudadanía con una frase que resuena en el corazón de la historia contemporánea: "Yo me apago, pero vosotros sois gente vital, con esperanza y un futuro colectivo". Una llamada a la convivencia integradora, reivindicando la fiesta de "todos los que viven, trabajan en Catalunya y quieren ser catalanes", tanto los que nacieron ya en la Catalunya de los años treinta del siglo pasado como los que acaban de llegar. Un mensaje que tiene mucha más importancia por lo que supone de descalificación de la xenofobia racista de la extrema derecha y de conexión del soberanismo democrático con el humanismo del que surge. Pujol llegó al momento en que hay que hacer balance sin complacencias, pero también sin esa amnesia oportunista que tanto tiempo deforma el análisis político.
Cuando serví como secretario xeral de Relacións Institucionais de la Xunta........
