Bienvenido a tierra catalana, León XIV
Guste más o menos, hay que reconocer que la visita del papa León XIV a Madrid ha sido un éxito tanto de público en los diferentes actos que se han organizado, como la importancia de los discursos que ha pronunciado y la organización de la primera parte del viaje. Desde el sábado que llegó a Madrid, todo se ha desarrollado según lo previsto por la organización y atrás quedan sus palabras sobre la defensa de la vida humana y la condena del aborto y la eutanasia, la acogida de inmigrantes, la paz en un escenario internacional de creciente inestabilidad, la advertencia de la peligrosidad de la inteligencia artificial y de la creciente polarización global. Cuando la Conferencia Episcopal Española desplazó el foco de la visita a Madrid y dejó en un segundo plano el viaje a Barcelona y Montserrat, sabía perfectamente lo que hacía y poco importa recordar que, sin la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família y la celebración del milenario de Montserrat, no habría habido viaje de León XIV.
A partir de estos dos hechos se ha configurado un viaje que ha tratado de diluir Catalunya, aunque, evidentemente, eso pasará más o menos en función de lo que suceda a partir de la llegada del Papa esta mañana a partir de las 12:25 de la mañana y que tendrá el foco principal en seis momentos:........
