menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Mourinho

20 0
05.08.2026

Con solo escuchar su nombre me pongo cardíaco y de mala leche, y ya tengo una edad para no tener que aguantar de nuevo la estulticia de ciertos personajes.

Mourinho, el antiguo The One —ahora en horas bajas si no lo resucita el ser superior—, siempre me ha dado una pereza existencial difícil de explicar. Me ha provocado una especie de erupción cutánea parecida al herpes y su regreso a la liga española me parece una desgracia que no nos merecemos los que amamos el fútbol. Y son tantos los que piensan como yo —culés y no culés— que la Liga de Javier Tebas nos debería recompensar haciendo gratuitos los canales de pago por tener que soportar a este personaje de expresión agria y mirada arrogante —bien mirado, representante avantgarde del trumpismo. Mourinho —me cuesta pronunciar su nombre— representa una época futbolística en la que el Real Madrid demostró su verdadero talante, ese que va del espíritu de Juanito al roncerismo musculoso, pasando por la Sodoma y Gomorra económica del palco del Bernabéu y la prepotencia castiza típica de los castellanos.

Después de aquella esperpéntica rueda de prensa en la que Florentino Pérez repartió leña a diestro y siniestro y victimizó su despotismo poco ilustrado, todo el mundo tuvo claro que el mandatario haría una de las suyas, y así fue, volviéndonos a obsequiar con la contratación de un tipo que es su representante en la Tierra por........

© ElNacional.cat