Esto de la lengua
La llegada del papa León XIV ha vuelto a encender el espinoso asunto del catalán en Catalunya, único caso en el mundo donde la lengua de un país está cuestionada por los inmigrantes que se instalan para vivir allí con mejores condiciones que en su país de origen. Esta vez, el pirómano ha sido Faustino Mlegwa, párroco de la parroquia de Sant Agustí de Barcelona, un lugar de oración y de concordia situado en el barrio del Raval. Mlegwa, original de Tanzania, hace ocho años que llegó a Barcelona y, escuchándolo, tengo la sospecha de que no habla catalán porque no le ha dado la gana, como tantos progenitores de los orgullosamente charnegos que, después de sesenta años, no saben decir ni un buenos días en la lengua de Salvador Espriu. Faustino Mlegwa, en cambio, habla un castellano cojonudo, en un barrio de inmigrantes provenientes de muchos países del mundo y portadores de infinitas lenguas maternas, y después de escucharlo decir, textualmente, "estamos en España y la lengua nacional es el español; por eso, cuando uno va a España, usa la lengua que conoce para defenderse y expresarse", puedo afirmar que el párroco de la parroquia de Sant Agustí no habla el catalán por una visión colonialista de la lengua. Al párroco de la parroquia de Sant Agustí le molesta que se considere normal que el Santo Padre haga una parte de su discurso en catalán en la Sagrada Família y con Gaudí en cuerpo presente, unas declaraciones que, en una cuestión tan sensible como es la lengua, no lo diferencian demasiado de cualquier........
