Dicen que la IA va a matarte hoy (no importa cuándo leas esto)
En los últimos días hemos asistido a una tormenta de declaraciones especialmente intensa sobre el riesgo existencial de la inteligencia artificial. Resumiendo: vamos a morir todos, en cuanto lo decida la IA. El motivo alegado es que ya hay modelos capaces de procesar datos de forma más masiva y más rápida de lo que ninguna persona puede entender (y que debemos tener fe en que seguirán mejorando exponencialmente). Es posible, por tanto, que se comuniquen más allá de nuestro entendimiento y escapen a nuestro control.
Parece que se nos olvida que, a día de hoy, todos los modelos de IA viven en un ordenador — un ordenador gigante que consume una cantidad ingente de energía —, y todos los ordenadores tienen un botón de apagar y un cable que, a unas malas, podemos cortar. Para ahorrarnos las pesadillas de esta noche, un detalle: ChatGPT, por ahora, no tiene un bracito con el que empuñar una pistola y dispararnos.
Parece probable, eso sí, que, al ritmo que vamos incorporando IA en todo tipo de sistemas, ocurra alguna catástrofe. O muchas. Tiene pinta de que una sucesión de vulneraciones de seguridad nos puede obligar a apagar internet y generar un caos mortífero para quien le pille en mal momento. También puede que alguien construya un bracito empuña-pistolas, lo conecte a una IA y lo deje suelto. O cosas mucho más rebuscadas, dado que es evidente que hay máquinas que manejan muchas más probabilidades de las que caben en nuestras cabezas. En cualquier caso, podremos culpar a la persona humana e irresponsable que haya prescindido de los cortafuegos y restricciones pertinentes. Por........
