La insoportable levedad de los principios de Feijóo
Que dice María Guardiola que su feminismo es el mismo de Vox. Una frase que pide a gritos ser esculpida en piedra. Un nivel de contorsionismo digno de los mejores gimnastas de élite. Ya había dado sus primeras muestras de atleta de alto rendimiento en 2023, cuando el fallecido Guillermo Fernández Vara ganó las elecciones, y entonces no se escuchó a ningún popular ni a ningún socialista clamar por que se dejase gobernar a la lista más votada. En aquellas fechas, un día arremetía contra la ultraderecha y anteponía sus convicciones para no someterse a las exigencias de los de Abascal y, al siguiente, previa llamada de Génova, 13, interpretaba con maestría el papel de Groucho en Los Hermanos Marx en el Oeste para traicionar sus principios
«Yo no puedo dejar entrar en el gobierno a aquellos que niegan la violencia machista», dijo solemne tras las autonómicas de hace casi tres años cuando hablaba de la homofobia de Vox en términos casi admirables. Parecía que se resistía con uñas y dientes a las presiones para que pactara con quienes niegan la violencia machista, se conducen por la vida pública con manifiesta homofobia y pisotean los Derechos Humanos de los inmigrantes cuando, de pronto, llegaron las críticas, la desautorización de Feijóo y Guardiola acabó genuflexa ante los de Abascal.
