Rosalía y la hipocondría moral
En un ensayo publicado por la editorial Anagrama en 2022, los filósofos Natalia Carrillo y Pau Luque resumían así el concepto de “hipocondría moral”: “la idea según la cual si nos sentimos culpables por los males y las enfermedades del mundo social y político es porque son en efecto culpa nuestra, a pesar de que muchas veces esté lejos de ser claro qué significa tal cosa. La hipocondría moral es, en pocas palabras, creer que sentir culpa nos convierte en culpables. Esta forma de falsa conciencia revela un desconcertante narcisismo patológico que mezcla una desmesurada presencia del yo y una brújula moral bien imantada”.
No deja de asombrarme un fenómeno curioso y recurrente: los referentes culturales conservadores pueden permitirse decir lo que quieran, soltar una barrabasada, incluso ganar puntos o nuevos seguidores haciéndose los cancelados o haciendo el burro. Mientras tanto, la izquierda trata a quien identifica como un referente cultural –progresista–, más veces que no, con suspicacia y sospecha, esperando un error o desliz para saltar a una yugular metafórica. Se da, con frecuencia, por polémicas artificiales o en las que quienes se implican tampoco tienen nada que ganar, ni que perder, ni que contribuir. Creo que lo ejemplifican algunas de las polémicas de los últimos meses en torno a declaraciones de Rosalía.
