El regreso de la violencia visible
Un día del siglo XVI, la Plaza Mayor de Valladolid se había transformado “en un enorme circo de madera, con más de dos mil asientos en las gradas”; la ciudad entera, en un polvorín de gentío alborotado, entre autóctonos, forasteros llegados de toda Castilla y extranjeros; todos ellos “incapaces de reprimir su júbilo ante el gran festejo que se avecinaba”. Así describe Miguel Delibes el ambiente celebratorio en torno al auto de fe que tiene lugar en la........
