Qué manera de perder
Tres campañas electorales, tres jornadas de reflexión, tres votaciones, un genocidio y una guerra después las cuentas salen claras. El Partido Popular y el Partido Socialista han perdido votos y escaños ambos excepto en Castilla y León. Sólo Vox ha ganado votos y escaños en todas las convocatorias. Todo lo demás son matices.
Hoy el PP gobierna lo mismo que ya gobernaba, pero dependiendo más de un socio dispuesto a convertirse en comprador y lanzar una OPA hostil tan pronto tenga ocasión. Los votantes de derecha y extrema derecha estaban tan motivados con echar a Sánchez que les daba igual votar para que no hubiera gobiernos. Era la tormenta perfecta para la ultraderecha. Parece que empieza a escampar y el elector conservador empieza a recordar que ellos votaban para tener un gobierno.
