Postergar lo (im)postergable
No hay duda alguna de que 2025 fue un año complejo en cualquier sentido, incluyendo las finanzas públicas. 2025 tuvo como objetivo primordial reducir el déficit público a 3% del PIB para corregir el desorden fiscal del último año del gobierno de López Obrador. La reducción implicaría básicamente una disminución en el gasto público o un incremento sustancial en la recaudación. La realidad llevó a la administración a abandonar los objetivos planeados inicialmente en el paquete económico.
En un año que se antojaba complicado —por las políticas comerciales de Trump y las decisiones de política interna que dificultarían el panorama— llevar el déficit a menos de la mitad de lo que había sido en 2024 no sería sencillo e implicaría ponerle un freno de mano a una economía que crecería poco. A los........
