EU escala presiones y México sin decisiones
Cada vez es más claro y contundente que desde el gobierno de Donald Trump han comenzado una estrategia política, diplomática y hasta económica de presión creciente sobre el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y sobre su partido Morena, pero que ya empieza a afectar al país.
A la petición de extradiciones de políticos del oficialismo mexicano, que se niega a entregar la doctora y a la que se sumarán muy pronto nuevos nombres, acusaciones y solicitudes sobre narcopolíticos, se suman ahora las presuntas intervenciones directas de la CIA en territorio mexicano, que dejan mal parado al secretario Omar García Harfuch y, lo más grave, una degradación de la calificación crediticia del país por parte de las calificadoras estadounidenses que encienden las alertas sobre el excesivo endeudamiento del gobierno mexicano y el nulo crecimiento e inversión que registra en estos momentos la economía nacional.
Mientras el presidente Donald Trump llega a China, a su cumbre con el líder chino Xi Jinping, desde su administración con el secretario Marco Rubio como ariete, el Departamento de Justicia como ejecutor y la Fiscalía General y las agencias estadounidenses como persecutoras, está en marcha una operación que busca someter a México y a su Presidenta a las nuevas políticas de seguridad, antidrogas y de control político que tiene Washington. Y que después de meses de solicitarle que aceptara una cooperación mayor y de exigir mayor efectividad en temas como el combate a los cárteles y el desmantelamiento de las redes de narcopolítica en su propio partido, hoy ya no son opcionales ni consensuadas con el gobierno de Sheinbaum.
El anuncio que ayer realizó la calificadora Standard and Poor's, que cambió la calificación de México de “estable” a “negativa”, es un primer aviso sobre las condiciones difíciles que enfrenta la economía mexicana que ha perdido inversiones extranjeras y nacionales por la incertidumbre judicial, además del escaso crecimiento económico en lo que va del año. A eso se suma el aumento de la deuda pública mexicana, que creció en 7 billones en el sexenio de López Obrador, más el endeudamiento de la presidenta Sheinbaum que fue de 338 mil 997 millones de pesos tan solo en el primer trimestre de este año, en buena parte para financiar obras con pérdidas como el Tren Maya o la Refinería de Dos Bocas, ha hecho que el endeudamiento del país ya alcance el 51% del PIB y la proyección de S&P es que pueda llegar al 54%, lo que pondría en riesgo el grado de inversión que aún conserva México.
Desde Washington tienen muy claros los objetivos que persiguen en esta nueva relación con México, mientras que desde Palacio Nacional la presidenta mexicana sigue atrapada entre su ideología y........
