Mario Delgado, en la cuerda floja
Mario Delgado no sale de una crisis cuando ya entró a otra. El intento de recortar el calendario escolar bajo el argumento de la ola de calor y los problemas logísticos del Mundial 2026 terminó en una desautorización pública de la presidenta Claudia Sheinbaum. El episodio volvió a exhibir su debilidad política y lo dejó en una cuerda floja donde convergen varios frentes: las versiones sobre investigaciones en Estados Unidos que lo tendrían bajo escrutinio, la desconfianza que genera dentro de sectores de Morena y la percepción, arraigada entre cuadros duros del movimiento, de que detrás del discurso pro4T sigue operando un político de formación tecnocrática.
Si bien varios gobiernos estatales habían planteado la necesidad de ajustar el calendario por distintas razones, el error de Delgado fue de oficio político, al anunciar una decisión tan relevante sin tener el respaldo total de Palacio Nacional.
En el Consejo Nacional de Autoridades Educativas, donde participan las secretarías estatales del ramo, se discutió el ajuste al calendario escolar. En el norte del país, por temperaturas extremas que ponen en riesgo a estudiantes y docentes. En estados del sur, por la falta de condiciones mínimas en muchas escuelas, incluyendo sistemas de ventilación o aire acondicionado, y también por el Mundial de Futbol, particularmente en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, donde se anticipan problemas de movilidad y seguridad. Pero una cosa era discutir escenarios y otra muy distinta anunciar un cambio nacional sin medir las reacciones.
Padres de familia se lanzaron en contra y la oposición encontró un blanco de ataque. En el gobierno entendieron rápido que abrir una polémica de esa magnitud, a un mes del arranque del Mundial, era innecesario. La prioridad de Sheinbaum es mantener estabilidad política y cuidar la imagen del país frente a un evento internacional. La instrucción entonces fue corregir y Delgado se retractó. En política, eso tiene consecuencias. Un secretario que anuncia una decisión de alto impacto y horas después es corregido públicamente pierde autoridad.
Desde su llegada a la SEP —una dependencia compleja, con actores sindicales, burocráticos y políticos que exigen operación fina—, Mario Delgado prácticamente no ha dejado de estar en crisis. Ahí están los conflictos con la CNTE, siempre latentes y mal administrados. Ahí están los problemas........
