El Estado sí puede, lo que falta es voluntad
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes no es un hecho menor, es un golpe táctico relevante. Abatir al líder del CJNG requirió inteligencia, coordinación interinstitucional, capacidad operativa y decisión política. También marca, de facto, el fin simbólico de la política de “abrazos no balazos”. El domingo pasado se volvió a demostrar que el Estado tiene capacidad suficiente, sin embargo, detrás del operativo hay una verdad incómoda que el país debería discutir con honestidad y es que nunca va hasta el fondo.
Cada vez que se trata de detener o abatir a un capo —sobre todo cuando hay exigencias de cooperación con Estados Unidos— la maquinaria funciona con precisión; pero cuando se trata de desmontar redes financieras, romper estructuras de lavado, investigar empresas fachada o procesar a políticos coludidos, la determinación se diluye.
Ahí aparece el límite invisible. Durante años, el CJNG no creció solo por su capacidad de fuego, sino porque tuvo........
