Cuba al borde de la asfixia
La amenaza lanzada por Donald Trump contra Cuba no es un desliz retórico ni una advertencia improvisada. Es una decisión política calculada, coherente con una presidencia que concibe la política exterior como un ejercicio de presión directa y de subordinación económica. La exigencia de que Venezuela deje de enviar petróleo a la isla busca provocar un colapso energético que acelere un desenlace político largamente deseado por Washington. Pero reducir el conflicto a la inminente “caída del castrismo” es una simplificación cómoda y profundamente engañosa.
Cuba atraviesa hoy una crisis energética severa. Apagones prolongados, paralización industrial y escasez de combustibles forman parte de la vida cotidiana. La disminución del suministro venezolano ha agravado una fragilidad estructural que no es nueva, pero sí cada vez más visible. Frente a ello, Díaz-Canel ha insistido en que el embargo económico impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas es el factor........
