El suicidio de la derecha y el festín de la izquierda
“Divide y vencerás”. El adagio es tan viejo como el poder mismo, pero en Colombia parece que lo leemos al revés. La fragmentación ha sido la lápida de múltiples proyectos políticos y, si el ego no baja de nivel, el 2026 será otra crónica de una derrota anunciada.
Estamos ante un panorama que no es solo preocupante; es tristemente predecible. Mientras la derecha se desangra en disputas de salón, le está sirviendo en bandeja de plata la continuidad a una izquierda tan mediocre como astuta. En las pasadas legislativas quedó claro: al elector le fascina que le hablen bonito mientras le vacían los bolsillos.
La izquierda, eso sí, ha sido lo suficientemente torpe para ventilar sus........
