La gentrificación no era inevitable
Durante años hemos escuchado una explicación casi automática para describir lo ocurrido en Getsemaní: “Es el progreso”. El barrio se puso de moda, llegaron turistas, aparecieron hoteles y restaurantes, subieron los precios de las casas y, poco a poco, sus habitantes tuvieron que irse. Para muchos, ese proceso parece natural. Incluso inevitable. Pero no lo es.
La geógrafa canadiense Leslie Kern lo plantea con claridad en su libro La gentrificación es inevitable y otras mentiras. La idea de que estos procesos ocurren por fuerzas naturales del mercado es una falacia cómoda. La gentrificación no surge sola: es el resultado de decisiones políticas, visiones de ciudad y omisiones institucionales.
Eso no significa que siempre haya mala fe. Muchas veces, proyectos de........
