La presidencia que necesita la Corte
Tal vez llevamos demasiado tiempo discutiendo las reglas y muy poco a las personas. Podemos cambiar una vez más la forma de elegir a quien preside la Suprema Corte. Podemos quitarle facultades administrativas, devolverle algunas, establecer turnos, votaciones o cualquier otro mecanismo. Nada de eso servirá si quienes llegan a esos cargos entienden el poder público como una oportunidad para favorecerse, acumular influencia o imponer sus intereses personales.
La presidencia de la Suprema Corte tiene una función bastante clara. Quien la ocupa debe conseguir que el tribunal funcione adecuadamente y eso significa conducir las sesiones con seriedad, permitir que exista una deliberación........
