El derecho encuentra su pulso en las conexiones humanas
No hay duda de que son tiempos difíciles para el derecho y para la profesión de la abogacía en el mundo. Nuestras instituciones atraviesan una crisis profunda. Los principios que daban identidad a las democracias constitucionales, como la separación de poderes, la independencia judicial y los frenos y contrapesos, se erosionan lentamente frente a nuestros ojos. Nuestros líderes se han vuelto más autoritarios, los conflictos armados comienzan en medio de la noche y la manera en que funciona el mundo puede cambiar drásticamente en cuestión de horas.
Frente a un panorama tan desalentador y ante noticias que cada vez ponen más a prueba nuestra capacidad de asombro, vale la pena recordar una idea sencilla pero poderosa: el derecho encuentra su pulso en las conexiones humanas. Aunque pueda sonar idealista, e incluso romántica, esta afirmación nos ayuda a comprender mejor qué queremos decir cuando hablamos de constituciones, leyes, sentencias y códigos. Después de todo, el........
