La traición de Marina del Pilar
“Yo estoy dispuesta a hablar de todo lo que yo pueda saber, cómo apoyar, cómo cooperar. Yo puedo decir lo que he escuchado en las mesas de seguridad”, se le oye decir a la gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila Olmeda, en un audio compartido el día de ayer en este espacio, y en el que la mandataria expresa su temor ante una posible extradición.
Es el momento más delicado de la conversación que Ávila Olmeda sostuvo con el supuesto agente que le ofreció una última oportunidad “para frenar los cargos o sanciones a tiempo” y que, según ella misma ha reconocido, se presentó como agente o “intermediario” de autoridades de Estados Unidos.
Con ansiedad evidente ante la posibilidad de ser solicitada en extradición, y de ser investigada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, la gobernadora —que al revelarse un primer audio había admitido que estas reuniones tenían como fin hacer gestiones para recuperar su visa—, no solo reconoce que se ha reunido varias veces con el FBI: con tal de salvarse ofrece entregar información clasificada del........
