El pitoniso Villa
Llegó desde la tierra de los comuneros a estudiar lo que quería: Biología Pura. Fue acogido por el sabio profesor japonés que dirigía el programa y lo hizo su monitor desde el primer semestre. Mente brillante, devoraba libros sin descanso. Fogoso, estudiaba hasta el amanecer: ciencias naturales, filosofía, antropología, historia, sociología, le cabía mucha información en la cabeza. De pensamiento libre, se integró desde el primer momento al movimiento estudiantil orientando desde el análisis a los miembros de La Patota, migrantes de diversas regiones del país en búsqueda de conocimiento.
Acariciaba a cada momento su bigote espeso, negro y arqueado, como lo lucía Bienvenido........
