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Una oportunidad antes del trofeo

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31.10.2026

Una oportunidad antes del trofeo

Hay una niña y un niño en Cartagena que quieren jugar ajedrez. Les gustan sus piezas, sus movimientos, las batallas silenciosas que se libran sobre un tablero de 64 casillas y esa particular manera de poner a prueba la inteligencia, la paciencia y la capacidad de tomar decisiones. Tienen talento, curiosidad y ganas de aprender y, como muchas veces, hay un problema: ninguno de esos niños tienen un tablero de ajedrez en sus casas.

Sus padres, por diferentes razones, no han podido facilitarles esa posibilidad. Quizás porque el presupuesto familiar apenas alcanza para lo necesario, porque no conocen suficientemente este deporte o porque, sencillamente, nunca imaginaron que sus hijos podrían encontrar en el ajedrez una pasión. No hay que juzgarlos: a veces, las oportunidades no llegan porque nadie nos ha mostrado que existen.

En el colegio donde ellos pasan la mayor parte del día tampoco encuentran mayores respuestas. Desde hace varios años se habla de incorporar el ajedrez a las actividades escolares, pero las promesas no terminan de convertirse en tableros reales, relojes, espacios de práctica o en el fortalecimiento del equipo docente con alguien que pueda orientar su aprendizaje. Quizás hay desinterés, otras prioridades o simplemente falta de gestión. Lo cierto es que los niños siguen esperando.

Y resulta que no son solamente dos. Hay otros estudiantes que también sienten curiosidad por esas batallas de ingenio, por las aperturas, las combinaciones, los jaques y las posibilidades que aparecen en cada movimiento. Uno de sus profesores, que reconoce no saber jugar ajedrez, conoce, sin embargo, que en Cartagena existen clubes deportivos dedicados a esta disciplina y una Liga de Ajedrez con reconocimiento nacional. Se entera de que se realizará un torneo durante un fin de semana, una programación que suele facilitar la participación de los niños y jóvenes que ya entrenan regularmente y que tienen sus compromisos en el colegio. Por supuesto, los eventos de mayor envergadura pueden extenderse durante varios días y requerir jornadas adicionales.

El profesor les cuenta a sus estudiantes que allí tienen una........

© El Universal