El México prehispánico: ¿casi el paraíso?
Con su libro Grandeza, Andrés Manuel López Obrador se propuso “demostrar que los mejores principios éticos y la bondad que poseemos como pueblo y nación, provienen de aquello que heredamos de las grandes civilizaciones del México prehispánico”. El discurso que llevó la presidenta Claudia Sheinbaum a Barcelona —un texto cursi, con omisiones esenciales y cargado de falacias— se alimentó de la misma narrativa indigenista:
“Vengo de un pueblo que reconoce su origen en las grandes culturas originarias, aquellas que fueron acalladas, esclavizadas y saqueadas, pero que nunca fueron derrotadas porque hay memorias que no se conquistan y raíces que nunca se arrancan. Vengo de la Pirámide del Sol, vengo de Tláloc, de Huitzilopochtli, de Coatlicue... Vengo de un pueblo con valores espirituales profundos, que sabe que su historia es sagrada,........
