Los reyes de la baraja
Nayib Bukele se vendió desde el inicio como un presidente cool, dinámico y moderno, hijo de la era de la criptomoneda y el tuit; y cuando ya su corte se hallaba consolidada, al filo de su primera reelección, empezó a mostrarse en las ceremonias vestido con un uniforme de entorchados en el cuello, como un rey de baraja, y mandó que los soldados de la guardia presidencial le presentaran armas envueltos en capas prusianas de lana, bajo el inclemente sol tropical.
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Su habilidad lo llevó a hacer de su moderna megacárcel de Tecoluca un destino turístico internacional al que acuden tanto influencers como políticos para observar in situ cómo tiene enjaulados a miles de presos, culpables e inocentes por igual, entre los visitantes distinguidos los presidentes de Chile y Costa Rica, deseosos de copiar el modelo penitenciario bukeliano en sus propios países.
Bukele se muestra, además, muy sagaz y hábil para responder a las preguntas incomodas de la prensa y dar un tapabocas fulminante a sus detractores en las redes sociales, lo cual es celebrado de........
