Más que cambiar, evolucionar
El debate sobre el futuro de Colombia lo damos todos y, con frecuencia, se queda en la punta del iceberg. Hablamos de lo que vemos –de lo que duele, de lo que no funciona–, pero el verdadero problema no está en la superficie. Está debajo del agua.
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Cuando se ha estado en lo público –cuando se ha gestionado, cuando se ha tenido que tomar decisiones– se entiende que el problema no está en la superficie, sino en una estructura densa, compleja y difícil de mover, que explica por qué cambiar las cosas es mucho más difícil de lo que parece.
Por eso, quizás nos hemos estado haciendo la pregunta equivocada. Hablamos de cambio, de romper con lo anterior. Pero tal vez lo que necesitamos más que cambiar es evolucionar. El desafío del próximo líder del Ejecutivo, además de ganar una elección, será construir las bases de esa evolución. Porque el problema no es solo quién llega, sino quién sabe hacer que las cosas pasen.
Colombia está bien diagnosticada; las necesidades están........
