El peor villano del mundo
Estoy confundida. Hasta enero pasado, Irán era, claramente y sin discusión alguna, una autocracia del horror. Un país fundamentalista, represivo, en donde se violaban los derechos de las mujeres de forma normativa y sistemática y en donde aquel que se atrevía a salir a la calle a protestar lo pagaba con la prisión o con la muerte.
Esa capacidad de controlar a una población de más de 90 millones de personas comenzaba por el uso de la fuerza y el culto a la personalidad de los ayatolas Jomeini y Jameneí, cuyas fotos adornaban los principales edificios de las ciudades. Y claro, la mano implacable de una guardia revolucionaria y una policía despiadada que no tenía límites.
A comienzos de este año vimos algunas imágenes de la represión durante las manifestaciones contra el régimen. Digo algunas, porque la censura fue total y el acceso a internet y redes fue impuesto. Se habló de masacres sistemáticas, de ríos de sangre, de genocidio. Más de 3.000 personas murieron según las cifras oficiales. Alrededor de 7.000, según la ONG HRANA,........
