Un terremoto que despertó la solidaridad
El terremoto que el 10 de agosto sacudió gran parte de Colombia despertó en millones de colombianos una cualidad que habla muy bien de algo que nos debe unir como sociedad: la solidaridad cuando una tragedia toca nuestra puerta. Ser solidario es tener el alma dispuesta para darle un poco de ayuda a aquellas personas que sufren los rigores de una catástrofe. En el caso del terremoto, que destruyó cientos de viviendas en el Valle, Chocó, Risaralda y Caldas, esta cualidad se expresó no solo con la entrega de mercados a las familias damnificadas, sino en el compromiso de muchas personas que ayudaron a remover escombros en las edificaciones que colapsaron.
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La solidaridad es catalogada como un valor humano. Se manifiesta de manera espontánea. Con solo darnos cuenta de que alguien está en dificultades, corremos a auxiliarlo. Esta cualidad se descubre en los momentos en que los integrantes de una sociedad están en peligro, y al saber que con nuestra ayuda podemos evitar que pierdan la vida, hacemos lo que esté a nuestro........
