Volver a andar
Sí. Las toneladas de alimentos, las carpas y el dinero recaudado siguen siendo indispensables. Pero llega un momento —y para muchas poblaciones golpeadas por el terremoto ese momento comenzó— en el que ayudar significa algo distinto: volver a comprar, volver a viajar, volver a llenar una tienda, una plaza y un hotel.
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La emergencia humanitaria no ha terminado, y la reconstrucción apenas empieza. Sin embargo, hay una urgencia: impedir que el sismo termine de destruir los negocios que dejó en pie. Una tienda sin paredes es una pérdida evidente; una tienda abierta pero sin clientes puede convertirse, pocas semanas después, en otra ruina.
Por eso me gusta el foco que empezamos a ponerle a la reactivación económica; a esa idea de volver a andar. Bavaria, por ejemplo, anunció una inversión de 12.000 millones de pesos para recuperar 3.500 tiendas, comercios y emprendimientos afectados. Es una ayuda bien orientada: llega a tenderos y microempresarios que perdieron........
